jueves 1 de marzo de 2012

Ciencia social requiere de paradigmas nacidos de la lucha: Stavenhagen



Por La Jornada ,1 marzo 2012 11:44 am 0
El investigador del Colmex propuso impulsar bienestar y convivencia en lugar de la competitividad.
Emir Olivares / La Jornada
México, DF. Las ciencias sociales requieren de nuevos paradigmas nacidos de las luchas de los diversos movimientos sociales, afirmó el sociólogo y antropólogo Rodolfo Stavenhagen, profesor e investigador emérito de El Colegio de México y del Sistema Nacional de Investigadores.
En vez de promover el crecimiento y la competitividad, propuso impulsar el bienestar y la convivencia, así como sustituir el concepto modernizar por el que la gente tome poder y canjear competir por cooperar; es decir, impulsar logros colectivos y no individuales.
En la conferencia magistral “Por una ciencia social crítica, radical y comprometida”, que ofreció en el marco del Tercer Congreso Nacional de Ciencias Sociales que se realiza en la UNAM, Stavenhagen aclaró que los nuevos modelos no deben provenir de viejas ideologías que tuvieron su momento histórico, pero ya no corresponden a la realidad; tampoco de la visión post-moderna que individualiza y subjetiviza los fenómenos sociales, hasta vaciarlos de su contenido y significado genérico, histórico, social y cultural.
“Los nuevos modelos deben provenir de las luchas de los movimientos sociales, de las nuevas identidades surgidas de éstas, y producir mensajes que conduzcan a vislumbrar futuros alternativos, más humanos, más justos, más solidarios y, sobre todo, factibles”, sentenció.
En el anfiteatro Simón Bolívar del Antiguo Colegio de San Ildefonso, subrayó que las ciencias sociales están llamadas, una vez más, a la crítica profunda y radical de sus modelos heredados de la modernización, y a la descolonización de las propias epistemologías.
“Están convocadas a la deconstrucción ineludible de los mitos que sostienen el régimen de injusticia y destrucción planetaria que sufrimos, al compromiso libre con las causas emergentes de diversos movimientos sociales y sus esfuerzos por crear las auténticas ciudadanías que les han sido robadas, y a impulsar el esfuerzo combinado y cooperativo de todos”.

martes 7 de febrero de 2012

Las izquierdas


Según Adolfo Gilly, el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez prefería utilizar el concepto izquierda en plural; desde esa perspectiva cabría hablar de la izquierda en cuatro sentidos de acuerdo a su praxis, la profundidad de su concepción teórico-práctica, o dicho en términos usuales en la política mexicana: su proyecto político o bien, los fines perseguidos por ella.
1° Tendríamos entonces: “una izquierda democrática, liberal, burguesa, connatural al sistema capitalista;”
2° “una izquierda socialdemócrata, que quiere mejorar las condiciones sociales dentro de los marcos de ese mismo sistema;”
3° “una izquierda social, que es crítica del capitalismo pero no le ve una alternativa, representada sobre todo por los movimientos sociales;”
4° “y una izquierda socialista, opuesta al capitalismo, que propone una nueva organización de la sociedad.” (Artículo de Adolfo Gilly, titulado: Adolfo Sánchez Vázquez en este 2012 (La Jornada, 2 de enero de 2012. Sección: Política).
El papel de la izquierda socialista va más allá de la crítica al sistema capitalista, pues se propone, en cambio, una alternativa socialista. La praxis transformadora de la realidad del capitalismo contemporáneo debe tomar en cuenta la situación en que nos encontramos en la actualidad, tarea que involucra no solo a los oprimidos y explotados, sino que es un asunto necesario, pues está en juego la supervivencia de la humanidad. Optar por la izquierda socialista o por lo derecha no es un asunto de opciones, sino de necesidades.
Es fundamental la conciencia del socialismo y la necesidad de reivindicarlo, en virtud del descredito arrojado sobre ese concepto por los regímenes políticos usufructuarios de su nombre en Europa oriental. La organización de las fuerzas anticapitalistas, o antisistémicas como algunos prefieren considerarse, no solo involucra la lucha ideológica, “sino también un problema de conciencia, de organización y de acción.” El capitalismo no va caer porque se encuentre en crisis, es necesaria la acción transformadora, para que los seres humanos se den un mundo más acorde a sus aspiraciones y necesidades. De la misma manera, el socialismo no va llegar por acción evolutiva, es necesario construirlo, en esa tarea es indispensable replantearse todas aquellas concepciones teóricas tenidas por verdades incontrastables, entre ellas la de considerar al proletariado fabril como el sujeto central de la lucha por el socialismo. 




miércoles 11 de enero de 2012

Comunidad filosófica reitera exigencia de restituir esa materia en bachillerato

* Hoy, encuentro con el subsecretario de Educación Media Superior
 
De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Miércoles 11 de enero de 2012, p. 39
Una comisión del Observatorio Filosófico de México se reunirá este miércoles con el subsecretario de Educación Media Superior de la SEP, Miguel Ángel Martínez Espinosa, a fin de encontrar solución a una serie de demandas presentadas en nombre de la comunidad filosófica nacional.
Entre las planteamientos se encuentran la restitución plena del área de humanidades en la Reforma Integral de Educación Media Superior, ya que en el acuerdo 488, publicado el 23 de junio de 2009 en el Diario Oficial de la Federación, las humanidades aparecen como parte del área disciplinaria de las ciencias sociales, y la literatura sigue integrada a la de comunicación.
En la lista de seis demandas se encuentra que las disciplinas filosóficas, como ética, estética, lógica e introducción a la filosofía, deben ser consideradas básicas y obligatorias, además de que se establezcan criterios profesiográficos para que los profesores que las impartan sean profesionales egresados de las facultades del dicha área, letras o humanidades.
El observatorio reconoció la mediación del rector de la UAM, Enrique Fernández, para dicho encuentro.

viernes 11 de noviembre de 2011

Niega la SEP eliminación de humanidades en bachillerato


Emir Olivares Alonso y Fernando Camacho Servín

El subsecretario de Educación Media Superior de la SEP, Miguel Ángel Martínez, subrayó que las disciplinas humanísticas, en particular la filosofía, no serán excluidas de la formación en bachillerato.

Al contrario, yo diría que las humanidades deben ser la columna vertebral en la formación de ese nivel académico, cuyo propósito es que las personas completen ese tránsito hacia la ciudadanía, ingresan siendo jóvenes y egresan (como) ciudadanos. Este factor determina los contenidos de la educación media superior.

En entrevista, tras participar en el undécimo Congreso Nacional de Investigación Educativa organizado por el Consejo mexicano en la materia, el funcionario sostuvo que las humanidades son la espinal dorsal de la formación de los jóvenes.

Agregó que no conoce ninguna escuela que haya eliminado de su currícula las disciplinas filosóficas. Incluso se puede consultar la del Colegio de Bachilleres de la ciudad de México y encontrarán que se ha incrementado la carga de materias relacionadas con las humanidades.

Martínez contradijo las afirmaciones realizadas por varios organismos académicos, como el Observatorio Filosófico de México (OFM), el cual señaló que se busca eliminar las materias filosóficas. Propiamente no ha habido exclusión ni reducción de la filosofía, aunque esto no quiere decir que no tengamos menor carga de estas asignaturas en los bachilleratos tecnológicos, pero esto está derivado de una situación histórica, no de la Reforma Integral a la Educación Media Superior.

Tomado de: La Jornada, 10 de noviembre de 2011. Sección: Sociedad y Justicia.

martes 9 de agosto de 2011

Para no tocar a las mafias, la SEP sacó las materias humanísticas

La lucha del Observatorio Filosófico es ética, no prescribe: Vargas

Advierte que recurrirán a todas las instancias, incluso las jurídicas


El coordinador del Observatorio Filosófico de México, Gabriel Vargas, acusó a la Secretaría de Educación Pública (SEP), a cargo de Alonso Lujambio, de desintegrar las disciplinas humanísticas y filosóficas en el bachillerato para permitir que cualquier persona de cualquier profesión imparta las materias con el propósito de no tocar las mafias que controlan la designación de los docentes.

Reveló, asimismo, que en una reunión donde estaba presente el subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez, se les dijo que un veterinario podía dar clases de filosofía. Cualquier secretario que tiene un reclamo de la comunidad debería adoptar una actitud dialógica, sobre todo, si quiere ser candidato a la Presidencia. Pero si ésta va a ser la tónica, es realmente grave.

El pasado lunes, 400 académicos que representan lo mejor de las humanidades en el país como en el extranjero –entre ellos Pablo González Casanova, Alfredo López Austin, Noam Chomsky, Luis Villoro, Miguel León-Portilla, William McBride– publicaron un desplegado en este diario en el que rechazaron que se elimine o simule la enseñanza de la filosofía.

Gabriel Vargas, impulsor del observatorio, quien ha emprendido una lucha contra la eliminación de la enseñanza filosófica en la Reforma Integral de la Educación Media Superior, iniciada hace dos años y medio, afirmó que hay una “cerrazón terrible en la SEP. Su política es la de ‘no veo ni oigo’”.

Molesto, denunció que la dependencia creyó que iban a disolver este movimiento, pero eso no pasará hasta que podamos regularizar esta situación. Para ello, advirtió que agotarán todas las instancias, incluso jurídicas, con el propósito de que las clases de filosofía, de ética y de lógica, se impartan a los jóvenes mexicanos.

Se trata de una lucha ética, de una batalla que no prescribe.

Por otro lado, explicó, es un escándalo que tengamos que luchar por que se preserve lo lógico, lo normal, lo correcto en la educación, cuando deberíamos estar haciendo programas de actualización para los profesores y profundizando la formación de los jóvenes. Lo que hace la SEP es burlarse de los estudiantes al privarlos de una educación humanística, abundó.

Gabriel Vargas narró que en junio, el subsecretario Miguel Ángel Martínez los llamó para presentarles al director general del Consejo para la Evaluación de la Educación del Tipo Medio Superior, Antonio Gago, pero después de cuatro horas el encuentro tuvo “resultados negativos, con agresiones de Gago, quien dijo que ‘un veterinario podía dar clases de filosofía’”.

El talón de Aquiles de la calidad de la educación es que la dependencia del ramo permite que cualquier persona, de cualquier profesión, imparta las asignaturas. Y por eso, hasta pretende cambiar los nombres de las disciplinas filosóficas para meter a sus amigos y correligionarios. Algo similar ocurre en el gabinete de Felipe Calderón, donde un politólogo puede ser nombrado titular de la SEP.

Tomado de: Periódico La Jornada
Martes 9 de agosto de 2011, p. 40

martes 19 de julio de 2011

Adolfo Sánchez Vázquez, el marxista


Adolfo Sánchez Rebolledo

En ocasión de los 80 años de Adolfo Sánchez Vázquez, la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM publicó, en 1995, Los trabajos y los días (Semblanzas y entrevistas), un libro en el que se recogen, como dice Federico Álvarez, editor del volumen, los discursos a campo abierto, es decir, aquellos textos, los artículos, las entrevistas o las conferencias dictadas fuera de la propia universidad y, por tanto, pensadas para un lector más amplio y diverso. Se reúnen también las reflexiones críticas sobre la obra del autor, que abarca una amplia temática e incluye a numerosos autores. En fin, es un libro muy útil pues invita a leer la extensa obra filosófica, política y literaria de Sánchez Vázquez, subrayando sus aspectos más vivos, su actualidad. Por ejemplo: a mediados de los años 80, antes del derrumbamiento del entonces llamado socialismo real, el marxismo atravesaba por una crisis que hizo a muchos abandonarlo como una teoría inservible. La vitalidad de otros tiempos se había apagado casi por completo, no obstante el imposible impulso reformador surgido en la Unión Soviética. ¿Tenía sentido ser y llamarse marxista en esas condiciones? ¿No pesaba demasiado la sombra del escepticismo como, en homenaje a Montaigne, en 1985 le cuestiona a Sánchez Vázquez el filósofo Héctor Subirats? He aquí la respuesta:

Efectivamente son 50 años de mi vida los que están vinculados con el marxismo, tanto en el terreno práctico como en el terreno teórico. En esos 50 años, a través de mi modesta persona, en cierto modo se puede registrar lo que ha sido un periodo de la historia del marxismo; he conocido el desenvolvimiento del marxismo en diferentes fases; he vivido en mi juventud toda la época de un marxismo dogmático, institucionalizado, sectario, que se convertía, en contra de lo que Marx pensaba, en una negación de su espíritu crítico; he vivido después el desarrollo del marxismo a través de la experiencia, aunque no personalmente, de los sistemas que se han construido en nombre del marxismo. La conclusión a que llego, después de todo ese largo periodo, es que muchas esperanzas, muchas ilusiones se han venido abajo, justamente al ver cómo, en nombre del marxismo, se han cometido desafueros que son su negación misma. Pero, naturalmente, esto ha hecho mi espíritu más crítico y, por tanto, más marxista, pues el marxismo, en definitiva, como Marx lo concibió, es inconcebible sin la crítica y la autocrítica. Estas experiencias negativas, que la práctica, la realidad ofrece, me han hecho más crítico con respecto a las diferentes experiencias, ideas o teorías. Desde mi punto de vista, el marxismo ha caducado en una serie de aspectos. Hay tesis que no se han confirmado, que la realidad ha refutado, pero en ese caso hay que hacer lo que habría hecho el propio Marx: no tratar de ajustar la realidad a las tesis que tratamos de explicarnos, sino forjar nuevas tesis que traten de explicar esa realidad. En mi opinión, el marxismo es fundamentalmente una teoría que pretende explicar, comprender el mundo, para contribuir a transformarlo. De esta forma, en cuanto que subsiste la necesidad de transformar un mundo en el que rige la opresión, la explotación del hombre por el hombre, la explotación de los pueblos, me parece que el objetivo fundamental del marxismo es hoy tan válido o más de lo que fue en sus comienzos. Creo por esto que hay que desarrollar un espíritu crítico, así como cierto escepticismo, un escepticismo que habría aprobado Marx: recuérdese su respuesta al cuestionario que le presentó una de sus hijas: hay que dudar de todo. Así pues, la duda, no una duda absoluta, sino una duda metódica, hasta que se compruebe lo que se está sosteniendo, es siempre muy provechosa y legítima. Así las cosas, una dosis de escepticismo frente a todo dogmatismo, y sobre todo una dosis constante de crítica, no hacen sino reforzar la actitud marxista, independientemente de los aspectos que deban ser rexaminados o de los que deban ser excluidos.

Años después, en entrevista con el periodista Fernando Orgambides, (1992), salía al paso de quienes afirmaban que el fin del mundo bipolar anunciaba el fin de la historia, a lo cual Sánchez Vázquez replicaba:

La historia no ha llegado a su fin porque el capitalismo liberal haya demostrado que, con su victoria contra el nazismo y después contra el socialismo real, ya no tiene adversarios. Yo considero que el capitalismo actual, muy distinto del que conoció Marx hace siglo y medio, es un régimen injusto, pese a las ventajas y logros sociales que hayan podido obtener los trabajadores en todo este tiempo. Por lo tanto, mientras exista el capitalismo, sigue siendo necesaria una alternativa no capitalista que dé solución a los problemas de injusticia, desigualdad y explotación que este sistema, por su propia naturaleza, no puede resolver. Independientemente de que en este momento concreto este ideal, en cierto modo, haya sido desacreditado por las experiencias negativas de lo que se ha hecho en su nombre y no se den las condiciones o no haya fuerza para abanderarlo, el socialismo en su esencia es necesario y deseable. Y no sólo por razones políticas o económicas, sino también por razones incluso morales.

Esa fue la columna vertebral de su obra como filósofo, la razón de ser de su militancia y el fundamento de su inquebrantable fuerza moral. Para nosotros sus hijos, nietos, sobrinos, se fue el ser amado, el hombre abierto, sensible, el maestro y el amigo. Agradecemos a todos los que en estos días han ofrecido genuinas muestras de cariño y solidaridad.

Tomado de: La Jornada. Sección: Opinión. 14 de julio de 2011.

Sánchez Vázquez: la congruencia


Ángel Guerra Cabrera

Con la muerte de Adolfo Sánchez Vázquez el marxismo pierde a uno de sus exponentes más creativos de la segunda mitad del siglo XX. Nacido en Algeciras en 1915, fue en Málaga donde adolescente despuntó como militante comunista y publicó sus primeros poemas, uno de ellos en la revista Octubre, editada por Rafael Alberti. Allí funda la revista literaria Sur y participa en el advenimiento de la república (1931) a la que defendió desde la poesía y el periodismo. Fue uno de los organizadores del memorable Congreso de Intelectuales Antifascistas durante la guerra civil y combatió en las filas republicanas en las batallas del Ebro y Teruel (1938).

Después de Teruel, Sánchez Vázquez cruza a Francia, de donde se dirige al México solidario del Lázaro Cardenas que acogió a una ilustre legión de exiliados españoles. Aquí publica El pulso ardiendo, su primer libro de poesía (1942), escrito en España, y continúa su labor política en la Unión de Intelectuales Españoles en México, presidida por León Felipe, y en la activa célula del Partido Comunista de España, de la que es dirigente hasta que a mediados de los años 50 choca con la dirección partidista en el exilio, a la que censura no tomar en cuenta en sus decisiones los criterios de sus organizaciones de base. Este hecho permite que Sánchez Vázquez, ya en la madurez, pueda concentrar sus energías en desarrollar su vasta obra teórica y proseguir su labor docente de medio siglo en la UNAM, donde había cursado estudios de Literatura y Filosofía. De su tesis doctoral surge Filosofía de la praxis (1967), acaso el más importante de sus libros, ampliado en varias ocasiones, donde pone el acento en la práctica como ingrediente principal del marxismo en contraposición a la ontología cosmológica del Diamat soviético, la epistemología de Althusser y la continuidad lineal entre el empirismo de Galileo y Marx (Della Volpe y Coletti). Sus aportes a la estética marxista son trascendentes.

Tal vez la originalidad de su pensamiento obedezca en parte a haberse desarrollado en el México –punto de observación privilegiado y él mismo actor protagónico– del escenario social y político volcánico y multicolor de América Latina, con su singular saga de rebeldía anticolonial, antineocolonial y por la emancipación humana. En Vida y filosofía (1985), Sánchez Vázquez refiere el punto de giro en su evolución: “La experiencia personal acumulada en mi práctica política junto con la que pude conocer, hacía ya largos años, desde fuera pero cerca del Partido Comunista Mexicano, me predisponían a adoptar una nueva actitud teórica y práctica. Toda una serie de acontecimientos me llevaron a adoptarla efectivamente: las revelaciones del XX Congreso del PCUS… el impacto de la revolución cubana, que rompía con esquemas y moldes tradicionales y… la invasión de Checoslovaquia por las tropas del Pacto de Varsovia… de finales… de los 50 me vi conducido no ya a buscar cauces más amplios en el marco del marxismo dominante, sino a romper con ese marco… de la visión estaliniana del marxismo, codificada como ‘marxismo-leninismo’... me esforcé por abandonar la metafísica materialista del Diamat, volver al Marx originario y tomar el pulso a la realidad para acceder así a un marxismo concebido... como filosofía de la praxis.”

Es en Filosofía, praxis y socialismo de Marx y De Marx al marxismo de América Latina, donde sobresale su crítica al eurocentrismo y el rescate del marxismo latinoamericano de Mariátequi y de Ernesto Che Guevara. En su revalorización del Che pone de relieve su pensamiento sobre la praxis y su crítica al realismo socialista, aunque desde semanas después de la muerte del guerrillero (1967) ya había calificado su trabajo El socialismo y el hombre en Cuba como una de las aportaciones teóricas más valiosas que pueden encontrarse sobre la concepción marxista del ser humano.

Comunista hasta el fin de sus días Sánchez Vázquez fue una de las personalidades más activas en la fundación en México de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad (2003), valiosa herramienta en la lucha de ideas contra la política de guerra del imperialismo estadunidense. En entrevista con La Jornada, al cumplir 95 años, afirmaría: Hoy más que nunca es necesaria una alternativa al capitalismo puesto que no sólo significa un peligro para la clase oprimida y explotada… pone también en peligro la supervivencia misma de la humanidad.

Tomado de: La Jornada. Sección: Opinión. 14 de julio de 2011.