viernes 3 de julio de 2009

La filosofía y la reforma del bachillerato


Arnaldo Córdova

La desaparición de las disciplinas filosóficas (historia de las doctrinas filosóficas, lógica, ética y estética) de los planes de estudio del bachillerato que ha estado instrumentando la Secretaría de Educación Pública no es algo que sólo preocupe a los integrantes de la comunidad filosófica de México, si es que existe algo parecido. Muchos de los que estamos involucrados en la formación de cuadros de investigación en historia y ciencias sociales hemos dado muchas peleas por la formación filosófica de nuestros alumnos y hemos expuesto nuestras razones. Yo voy a dar ahora las mías en mi ya larga experiencia como formador de investigadores.

Como parte de mis estudios en filosofía del derecho, en mis años de Italia (1961-1964), mis maestros me hicieron estudiar la obra de los principales filósofos modernos. Mis autores fueron Hobbes, Descartes, Locke, Bacon, Vico, Leibniz, Hume, Kant, Hegel y Marx y tuve que estudiarlos en sus propias lenguas, porque, como me decía mi maestro Umberto Cerroni, la nuestra es, ante todo, una investigación filológica. Mientras me enfrascaba en el estudio de aquellos autores, también a mí me vino a la cabeza la pregunta ¿para qué todo esto? y mi maestro Widar Cesarini Sforza, titular de la cátedra de filosofía del derecho, me dijo: Hoy no lo podrás ver. Lo verás cuando ya seas un profesional de la ciencia.

Cuando pude entrar a dar clase en 1967 a la UNAM, en la entonces Escuela de Ciencias Políticas y Sociales (en la Facultad de Derecho sólo pude dar clases hasta 1989), había una auténtica fiebre por el estudio de una gringada llamada métodos y técnicas de investigación social. Tengo unos 50 libros que me compré sobre esa materia. Leí todos los que pude y, un día, le pregunté a Enrique González Pedrero, mi director, para qué hacían que nuestros estudiantes llevaran hasta cuatro y a veces incluso cinco cursos sobre esas idioteces. Él me preguntó: ¿Qué les darías a estudiar? ¡Filosofía!, le contesté de inmediato. A la pregunta de qué les daría a leer a los estudiantes le dije “¡La Crítica de la razón pura de Kant!” Enrique me sonrió casi con conmiseración y no dijo más.

Durante los 70, mientras todos mis colegas daban cursos sobre los autores de moda, los marxistas embelesados con Althusser, que yo critiqué acerbamente; los antes funcional-estructuralistas, ahora con las propuestas sistémicas de Easton, que luego pasaron de moda hasta que Luhmann les dio nueva y efímera vida, y así por el estilo, yo persistí en dar mis cursos sobre los autores clásicos del pensamiento filosófico y político. Tuve un plan que seguí con varias generaciones de alumnos: Maquiavelo, Bodino, Hobbes, Locke, Montesquieu, Rousseau, Kant, Humboldt, Constant, Hegel, Tocqueville, Marx, Weber. Nunca lo terminé en un semestre. Así que mis alumnos fueron casi siempre de dos o tres semestres. Muchos de ellos recuerdan esos cursos.

Mi demanda de que se eliminaran en la Facultad de Ciencias Políticas los cursos de metodología en ciencias sociales y se sustituyeran por cursos de filosofía jamás prosperó ni fue entendida. Para mi regocijo cada año cambiaban los programas de esos cursos y nunca daban resultados. Desde hace ya más de 15 años, por otro lado, he innovado mi trabajo de formación filosófica de mis alumnos. Cada semestre escojo la obra de un gran autor: la Ciencia nueva, de Vico, por ejemplo, o la Crítica de la razón pura de Kant, o las Lecciones sobre la filosofía de la historia y la Filosofía del derecho de Hegel, o las obras filosóficas de Marx, o La ética protestante y el espíritu del capitalismo y Economía y sociedad de Weber y los leo con mis estudiantes y luego las discutimos pormenorizadamente en seminarios. Debo decir que los resultados han sido muy buenos.

Cuando en 1996 la coordinación del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM eliminó las disciplinas filosóficas y sólo dejó dos cursillos en los que se pretendió meter todo, mientras en las preparatorias se sostenían los cursos tradicionales, yo le hice saber al rector que se estaba consumando una estupidez. El bachillerato universitario, obviamente, necesita de una reforma a fondo, pero no es así como lo vamos a mejorar. Desde hace ya muchos años he concentrado mi labor académica en el posgrado del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras y me ha sorprendido que también allí he tenido que seguir batallando por la filosofía. Contra viento y marea estoy dirigiendo una tesis doctoral sobre la filosofía de la historia de Kant, que algunos investigadores del Instituto de Investigaciones Filosóficas piensan que es una mafufada.

¿Por qué la filosofía? Para empezar, todo tiene que ver, precisamente, con el método. Uno de los autores con los que se deleitaban los profesores de Ciencias Políticas en los 60, Russel L. Ackoff, escribió: Las ciencias sociales han ya avanzado muy bien técnicamente, pero no tan bien metodológicamente. Este desarrollo desigual se debe (en parte) al fracaso en distinguir entre técnicas y métodos de investigación social (The Design of Social Research, University of Chicago Press, 1967, p. vii). La filosofía moderna ha cambiado la idea que los antiguos y los medievales tenían del método: ya no es un saber hacer, como para los gringos hoy; ahora se trata de concebir conceptos. Para concebir conceptos hay que saber pensar y sólo la filosofía sabe enseñarlo.

Desde Kant (en realidad, ya desde Descartes) la filosofía ha dejado de ser mera especulación para convertirse en teoría del conocimiento, vale decir, en teoría del conocimiento científico. Como escribió Ortega y Gasset: La filosofía moderna adquiere en Kant su franca fisonomía al convertirse en mera ciencia del conocimiento. Para poder conocer algo, es preciso antes estar seguro de si se puede y cómo se puede conocer (Kant, en Tríptico, Espasa-Calpe, 1947, p. 70). Concebir quiere decir pensar. No se puede elaborar un concepto sin pensarlo. Pongamos por caso el Estado o la sociedad o el ciudadano o la mujer o el hombre en sus relaciones. Hay que pensarlos, además de observarlos. Para eso sirve la filosofía. También hay que pensar el mundo como tal, debo pensarme como sujeto que conoce y definirme y debo saber definir mi objeto de estudio. Son problemas de concepción.

Por eso es una idiotez suprimir las disciplinas filosóficas cuando más las necesitan nuestros alumnos en una etapa tan crucial de su formación como lo es el bachillerato.

La Jornada, 10 de mayo de 2009, Opinión.

sábado 27 de junio de 2009

Filosofía y ética generarán en alumnos visión crítica de la sociedad, afirman

Académico pide reformar los conservadores planes de estudios

Laura Poy Solano

En un momento de crisis ética profunda como la que vive México, la enseñanza de la filosofía y la ética es imprescindible para las nuevas generaciones, si es que queremos que construyan una visión crítica de su sociedad, afirmó Enrique Dussel Ambrosini, filósofo y profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Luego de que La Jornada diera a conocer que la Secretaría de Educación Pública (SEP) restableció oficialmente las disciplinas filosóficas en el mapa curricular del bachillerato con la publicación, en el Diario Oficial de la Federación, de los acuerdos secretariales que modifican los contenidos de la Reforma Integral de la Educación Media Superior, agregó que disciplinas como lógica, ética, estética y filosofía permiten a los alumnos fortalecer el pensamiento creativo y crítico.

No obstante, enfatizó que tras el impulso encabezado por el Observatorio Filosófico de México –que agrupa a especialistas de distintas universidades públicas–, en la defensa del campo filosófico en la educación media superior, debemos ir un poco adelante y dar un paso más para revisar los contenidos, porque como ocurre siempre, éstos se diseñan por unos cuantos que generan programas curriculares conservadores donde se habla de la ética como cumplimiento del orden establecido y los valores vigentes.

Aún estamos lejos, dijo, de comprender la ética como solidaridad y ayuda al oprimido, como un mecanismo para crear una consciencia solidaria, lo que no se puede generar con una cátedra y una epistemiología tradicionales y conservadoras.

Consideró que no basta con que no desaparezcan de la formación en el bachillerato. Es necesario abrir un segundo debate para la elaboración colectiva de los programas en la que participen no sólo especialistas, también los alumnos que son quienes sufren el cómo impartimos una materia.

Dussel Ambrosini enfatizó que habrá que vigilar cuáles son los tiempos que se asigna en los contenidos curriculares a la enseñanza de estas disciplinas, quienes podrán hacerlo y cómo lo harán, para no acabar reducidos a una visión conservadora y tradicional.

Tomado de La Jornada, 27 de juio de 2009, Sociedad y Justicia.

viernes 29 de mayo de 2009

Formar estudiantes críticos, objetivo del programa de la UNAM en bachillerato

* Preparación sólida y capacidad en solución de problemas, otras metas

Emir Olivares Alonso

Como parte del Programa Integral de Fortalecimiento del Bachillerato, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realiza un proyecto conocido como Libro azul, que pretende formar estudiantes críticos, con una estructura lógica y orientados a la solución de problemas, para dejar atrás la enseñanza enciclopédica en este grado escolar.

De acuerdo con información en Internet de la institución, este plan busca promover en los estudiantes una preparación sólida y con más herramientas para que comprendan y transformen el entorno que les rodea; además de lograr una mayor articulación entre los tres niveles universitarios: bachillerato, licenciatura y posgrado.

El título oficial del proyecto es Conocimientos fundamentales para la enseñanza media superior. Una propuesta de la UNAM para su bachillerato, y se encuentra en proceso, en él participan con críticas y propuestas docentes, así como especialistas.

El programa se divide en cuatro áreas básicas y aborda 14 disciplinas en las que se definen los conocimientos básicos e imprescindibles que en cada materia debe poseer el estudiante de este grado educativo para acceder con una mejor formación a la licenciatura. Se trata de una estrategia concebida por la UNAM para evitar la acumulación informativa en que se basa el proceso de enseñanza-aprendizaje tradicional.

La máxima casa de estudios editó una serie de libros de consulta (dos por materia) con las 14 disciplinas que se imparten en los dos subsistemas de educación media superior para brindar una cultura general y contribuir de mejor manera a la formación de los futuros ciudadanos y profesionistas y que el bachillerato no sólo sea un requisito académico

El contenido del proyecto puede consultarse en la página de Internet: www.conocimientosfundamentales.unam.mx.

El plan propone que el área de las humanidades y las artes se divida en español, literatura, filosofía, comprensión de lectura del inglés y formación artística.

En las ciencias biológicas se propone agrupar a la biología, la química y a las ciencias de la salud. En estas últimas se impartirían temas inéditos como embarazo en la adolescencia, VIH/sida, infecciones de transmisión sexual, trastornos de la alimentación, depresión, abuso de sustancias adictivas, anticonceptivos, diferentes tipos de familia, entre otros. En biología se pondrá especial énfasis en la teoría sobre la evolución de Charles Darwin, genética, clonación y uso de células troncales.

El área de ciencias se divide en matemáticas, física y computación. “La propuesta consiste en vincular lo más posible las matemáticas –y materias afines– con las demás ciencias a través de ejemplos y problemas, de modo que los alumnos no consideren a la disciplina un conjunto de reglas y algoritmos para manipular expresiones algebraicas y resolver ecuaciones abstractas, sino que encuentren que éstas se relacionan con otras áreas que posiblemente sean más de su interés”.

Además se propone dividir las ciencias sociales en geografía e historia. Donde se impartiría desde la historia de los pueblos mesoamericanos hasta el actual contexto de globalización mundial, derecho, ciencia política, economía, ocupación humana en el espacio geográfico, riesgos y desastres naturales y sociales.

La Jornada, 29 de mayo de 2009, Sociedad y Justicia.

jueves 28 de mayo de 2009

"Rectifica" la SEP: filosofía sí es materia obligatoria en bachillerato

* Por unanimidad, la dependencia y el Conaedu incorporan las humanidades en el plan educativo

* Nunca se pretendió excluirla de la RIEMS; todo fue una confusión, asegura el subsecretario Miguel Székely

* Es un triunfo histórico que saca a esta disciplina de la marginación, dice el OFM

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La SEP oficializó que filosofía, ética, lógica y estética son materias de carácter obligatorio para cualquier alumno que estudie bachillerato en el país y aclaró que jamás se buscó su exclusiónFoto Cristina Rodríguez
Gabriel León Zaragoza

La Secretaría de Educación Pública (SEP) y los integrantes del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) aprobaron ayer, de forma unánime, la incorporación de las humanidades como campo disciplinario del sistema educativo del país, y en éstas incluyeron filosofía, ética, lógica y estética como materias obligatorias para los estudiantes que cursen el bachillerato.

La Subsecretaría de Educación Media Superior de la SEP precisó que las modificaciones entrarán en vigor a partir de su publicación –en unas semanas– en el Diario Oficial de la Federación (DOF), pero desde ayer quedó adoptado como acuerdo y se suma como elemento totalmente modificado en la Reforma Integral de la Educación Media Superior (RIEMS).

Integrantes de la comunidad filosófica de México manifestaron que con lo aprobado durante la sesión de la Conaedu y una vez que se publique en el DOF quedan anulados los acuerdos mediante los cuales la SEP determinó la desaparición de las disciplinas filosóficas como obligatorias.

Al respecto, el subsecretario de Educación Media Superior de la SEP, Miguel Székely, aseguró en entrevista que no se pretendía eliminar la filosofía como disciplina obligatoria, sino que la SEP no fue lo suficientemente clara sobre el tema y eso se prestó a una confusión.

Detalló que en la sesión el Conaedu aprobó hacer explícito –en un anexo del acuerdo secretarial 442– que de ninguna manera se excluyeron las asignaturas de filosofía y disciplinas afines, debido a que eso nunca estuvo planteado en la reforma.

“Fue una interpretación que se tuvo en parte porque los acuerdos secretariales no fueron totalmente explícitos. Ni la filosofía ni ninguna otra materia se modifica con la reforma, que lo que establece es un conjunto de competencias y los perfiles de los egresados de la educación media superior.

A juicio de la comunidad filosófica eso no era suficientemente explícito y por medio de esta adecuación en el anexo se hace explícita su inclusión, para que no se preste a confusión, detalló.

Agregó que otra modificación fue al acuerdo secretarial 444 –en el que se mencionan los campos disciplinares–, donde se modifica el nombre del tercer campo para incluírsele el de Humanidades y Ciencias Sociales, y al hacer mención a las disciplinas en ese campo se ha hecho explícito también la filosofía, la ética, la lógica y la estética.

“Esto permite hacer explícita la importancia que ya se daba en la reforma a la filosofía, pero que a juicio de esa comunidad y del Observatorio (Filosófico de México) se prestaba a confusión.

Dado que el tema de la reforma era fortalecer a las humanidades y todas las autoridades educativas fueron muy receptivas y por unanimidad se votó, ahora no se deja lugar a dudas de que no hubo exclusión y queda con una fortaleza mucho mayor que antes, apuntó.

Propuesta de 12 acciones

Luego de saludar la rectificación, el Observatorio Filosófico de México (OFM) la calificó como triunfo histórico, en cuya lucha, por primera vez y como nunca había ocurrido se reunieron todas las asociaciones y profesores de filosofía, así como destacados integrantes de la comunidad científica, en defensa de una causa común.

Se trata de un precedente y del inicio de una nueva etapa en que la filosofía rompe la marginación en que se le ha tenido durante muchos años, aseguró Gabriel Vargas Lozano, coordinador del organismo.

Informó que la subsecretaría les ofreció 12 acciones para fortalecer la educación filosófica del nivel bachillerato, entre las que se encuentran apoyar su difusión, realizar foros de discusión, elaborar guías y publicaciones para los docentes, así como establecer su perfil; impulsar programas de titulación, formación y diplomados especializados.

Tomado de: La Jornada, 23 de mayo de 2009, Sociedad y Justicia.

lunes 25 de mayo de 2009

Extranjeros perniciosos

Extranjeros perniciosos-Helguera

Tomado de La Jornada, 25 de mayo de 2009, Cartones.

viernes 22 de mayo de 2009

CLASE POLÍTICA Y FILOSOFÍA

miércoles 29 de abril de 2009

Székely aceptó lo que le plantearon, asegura la comunidad filosófica

* La respuesta institucional, hoy; será consultada con asociaciones y académicos, dice asesor

* Analiza avalar todo el acuerdo, o sólo algunos puntos, como hacer obligatorias algunas materias

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Miguel Székely, subsecretario de Educación Pública, y José Fernando González Sánchez, durante una reunión con autoridades estatales de educacion básica y media superior para atender la contingencia epidemiológica en los centros educativos. La reunión se realizó en un hotel de Paseo de la ReformaFoto Francisco Olvera

Karina Avilés

En la propuesta que entregaron ayer representes de la comunidad filosófica nacional a la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual fue dirigida también al presidente Felipe Calderón Hinojosa, representantes de la comunidad filosófica nacional pidieron la implantación de un nuevo acuerdo secretarial en el que se incluya en forma explícita las humanidades y, como parte de ellas, las disciplinas filosóficas, lo cual deberá ser publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Por la noche, al término de un encuentro de más de tres horas con el subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely Pardo, los académicos agrupados en el Observatorio Filosófico de México informaron que, de entrada, el funcionario aceptó su planteamiento, pero esperarán la respuesta oficial que les entregará hoy miércoles.

Lo anterior, con el objetivo de que no quede en las palabras, en el aire, porque en una reunión se pueden decir muchas cosas, informó el vocero de citado observatorio, José Alfredo Torres.

Filósofos, agrupaciones y representantes de diferentes universidades denunciaron la semana pasada que la Reforma Integral de Educación Media Superior (RIES) que entrará en vigorel próximo ciclo escolar desaparece las humanidades, y dentro de ellas, las asignaturas filosóficas, como la lógica, la ética y la filosofía mexicana. Esta medida ocasionó el rechazo unánime de la comunidad, a lo cual se sumaron reconocidos académicos como Pablo González Casanova, Adolfo Sánchez Vázquez y Luis Villoro.

En el documento que ayer entregaron al subsecretario, dirigido además al titular de la Secretaría de Educación Pública, Alonso Lujambio, los filósofos plantearon tres puntos: agregar el campo disciplinario de humanidades a los otros –como el de matemáticas y ciencias experimentales– que se mencionan en el acuerdo secretarial 444, del 21 de octubre de 2008; incluir en dicho campo, la filosofía y las competencias disciplinares básicas correspondientes, mediante asignaturas tales como lógica, ética, introducción a la filosofía, estética, filosofía mexicana, filosofía política, así como formular un “nuevo acuerdo en el que se incluyan los dos puntos anteriores y se publique en el Diario Oficial de la Federación”.

El subsecretario estuvo de acuerdo; sin embargo, falta que se ratifique de manera oficial, añadió José Alfredo Torres, al señalar que la respuesta del funcionario será consultada con las asociaciones y los académicos que constituyen la citada agrupación, pues la comunidad es la que tiene que decidir.

Por su parte, el coordinador del Observatorio Filosófico de México, Gabriel Vargas Lozano, indicó que se discutieron ampliamente los diferentes puntos durante la reunión, pero las preguntas de por qué quitaron las humanidades y por qué las trasladaron de obligatorias y básicas a transversales, que es la tierra de nadie, no están respondidas.

A su vez, señaló que esta asociación no es un grupo minoritario como el funcionario lo calificó en alguna entrevista, porque representamos a una inmensa mayoría y, por ello, vamos a consultar a la gente para dar nuestra respuesta.

Precisó que Székely Pardo, planteó, por un lado, aceptar su planteamiento tal cual o realizar alguna variante ,como la aceptación de las disciplinas filosóficas, pero tratando de encontrar un lugar en el marco de la reforma.

Ante ello, dijo, vamos a esperar su respuesta institucional.

Tomado de La Jornada, 29 de abril de 2009, Sociedad y Justicia.